martes, 1 de marzo de 2011

LA OTRA CARA DE LA LUNA

Es bien entrada la noche pero yo no puedo dormir, estoy demasiado ocupado pensando en ti. La pálida luz de las estrellas ilumina mi habitación mientras acaricio las cuerdas de mi guitarra tocando una de tus canciones. Sentado en el alfeizar de mi ventana disfruto de la fresca brisa nocturna que es como un bálsamo para mi piel. Contemplo la delicada belleza de la luna llena que se alza sobre mí imponente y no puedo apartar los ojos de ella mientras le hablo y le cuento todo lo que soy incapaz de decir, todo lo que siento y lo que tengo miedo de sentir. Le hablo a la luna deseando que mis palabras te lleguen, aferrado a un sentimiento llamado esperanza o algo parecido arrugado y pisoteado por el tiempo. Porque en mis sueños tú estás al otro lado hablándome a mí también.
Los vecinos me toman por loco, pero ellos no lo entienden, no saben que eres lo único que tengo en este mundo, que si no estás tú ya no tengo con quien compartir mis sueños y mis miedos, nadie a quien regalar una sonrisa, nadie con quien compartir mi vida. Ellos no ven lo que yo veo, no se dan cuenta de que cada noche en el reflejo plateado de la luna veo tu rostro triste.
Sé que estás ahí fuera, en algún lugar, quizá en la otra cara de la luna, quizá más allá del cielo, quizás fuera del alcance del tiempo. O quizás sólo soy un estúpido solitario que se sienta a hablar con la luna. 

viernes, 28 de enero de 2011

AMOR PROHIBIDO

Me encanta como eres, como hueles, tu tacto suave.  Me encanta como me haces sentir, esa embriagadora sensación de felicidad que me produces. Tu sabor me vuelve loca, es como si flotara en las nubes. Haces que me emborrache de tu aroma, que te quiera tener todo para mí y sólo para mí. No sé qué me has hecho pero simplemente no puedo sacarte de mi cabeza y, ¿sabes una cosa? Eres un acaparador. Acaparas todos mis pensamientos y haces que salga una parte desconocida de mí, una parte que no atiende a razones, una parte que solo se deja guiar por el corazón. Y es que ¿cómo resistirme a ti? Sé que lo nuestro no está bien, sé que es algo que no puede funcionar, es un amor prohibido. Pero eso solo empeora las cosas; lo prohibido es tentador. No puedo evitar recordar nuestras noches a solas en mi habitación, las lágrimas que sólo tú has logrado borrar con tu cálida dulzura, el placer que sólo tú me produces.
¿Para qué ocultarlo? No puedo vivir sin ti, no hay manera. Probablemente ya lo sepas, lo haces a posta ¿verdad? Disfrutas haciéndome sentir débil y culpable. Te quiero, pero te odio por quererte. Vale, lo reconozco, te adoro. Pero no por gusto (que conste).
Chocolate, eres mi perdición.

lunes, 17 de enero de 2011

PARANDO EL TIEMPO


Le encantaba parar el tiempo. Inmovilizar una brisa mañanera, el vuelo de un pájaro, capturar la frescura de la primavera y dar constancia de la melancolía del otoño. Cualquier momento del día era bueno, sólo hacía falta ver más allá. La belleza solía ser tímida y difícil de encontrar, no era nada que se pudiera ver, la belleza debía sentirse y eso era lo que hacía ella, sentir con cada poro de su cuerpo la belleza que la rodeaba. Podían pasar horas, minutos, segundos, un instante o una eternidad.
¿Qué importaba el tiempo si a cambio podía inmortalizar momentos únicos e irrepetibles?


martes, 4 de enero de 2011

PEDACITOS DE INOCENCIA


Hoy decidí ordenar los cajones. Sí, no es algo que haga a menudo, por eso me sorprendió tanto encontrar pequeños fragmentos de mi vida apretujados en el fondo de un cajón olvidado. Una cinta de pelo, una caracola de ése verano inolvidable, una nota de papel hecha trizas que no tuve el valor de tirar; ya no recuerdo las palabras que había escritas con la torpe letra infantil. La pequeña bola de cristal capaz de capturar un pedacito de arcoíris, ésa que me regaló mi primer amor. Entre papeles de chicle de fresa y viejos cromos de hadas, una foto arrugada de la que fue mi mejor amiga. Pedacitos de mi infancia, pedacitos de la inocencia que una vez perdí.

viernes, 31 de diciembre de 2010

FELIZ AÑO NUEVO


Dong! Dong! Dong! Las campanadas resuenan por toda la plaza retumbando en mi cabeza. Cientos de personas a mi alrededor armadas con doce uvas, todos pendientes del gran reloj, todos preparados para recibir al nuevo año con los brazos abiertos. La gran ciudad yace cubierta por una fina capa de nieve mientras cientos de copos caen insistentes sobre las cabezas de la multitud. Todas las calles están decoradas con luces y adornos de todos los colores y, en el medio, el gran árbol de navidad coronado por la gran estrella.Otro año se va de nuestras vidas, otro año del cual ya sólo quedan recuerdos de buenos y malos momentos, de risas y lágrimas, de nuestras tonterías, de noches en vela pensando en el porqué de las cosas. Cierro los ojos y pienso en todas las cosas por las que he luchado, todas las personas que me han acompañado y que llevo en el corazón. Les quiero dar las gracias por estar allí, simplemente por regalarme esa maravillosa sonrisa que me ayuda a seguir con el día a día. Quiero que sigan allí éste 2011 y el año que viene, y el otro y el otro…! A veces cuesta seguir adelante y no perder el norte pero no rendirse es la clave,  lo digo por experiencia. ¿Por qué rendirse a los malos momentos si los que realmente son de verdad son los buenos?
Observo a la gente de mí alrededor, con las mejillas infladas por la cantidad de uvas que tienen en la boca. Es gracioso ver como intentan tragárselas todas antes del siguiente toque. Es una noche perfecta, bueno, casi perfecta. Sólo faltas tú. ¿Dónde estás? Dong! Con la última campanada estalla una explosión de vivos colores que pinta el oscuro cielo de medianoche. La gente a mí alrededor salta, chilla, se abraza, canta, se divierte. ¿Qué mejor manera de recibir el 2011? Como acto reflejo, cierro los ojos con fuerza deseando que al volver a abrirlos estés allí, como hace exactamente un año. De repente noto unas manos cálidas alrededor de mis ojos y una vocecilla chillona que las acompaña. ¿Quí sóc?, dice. Sin pensarlo me giro hacia ti y te abrazo con todas mis fuerzas deseando tenerte allí para siempre.
Feliz 2011!

jueves, 30 de diciembre de 2010

BUBBLE WRAP


I wish I could Bubble Wrap my heart,
In case I fall and break apart,
I'm not God, I can't change the stars,
And I don't know if there's life on Mars,
But I know you're hurt,
People that you love and those who care for you,
I want nothing to do with the things you're going through.

This is the last time,
I give up this heart of mine,
I'm telling you that I'm
A broken man who's finally realised.
You're standing in moonlight,
But you're black on the inside,
Who do you think you are to cry?
This is goodbye.

I'm a little dazed and confused,
Life's a bitch and so are you.
All my days have turned into nights,
'Cause living without, without, without you in my life.
And you wrote the book on how to be a liar,
And lose all your friends,
Did I mean nothing at all?
Was I just another ghost that's been in your bed?

'Cause this is the last time,
I give up this heart of mine,
I'm telling you that I'm
A broken man who's finally realised.
You're standing in moonlight,
But you're black on the inside,
Who do you think you are to cry?
This is goodbye.

Yeah!
Turn on the radio honey,
'Cause every single sad song you'll be able to relate!
This one I dedicate.
Whoa oh!
Don't get all emotional baby,
You can never talk to me, you're unable to communicate!

This is the last time,
I give up this heart of mine,
I'm telling you that I'm
A broken man who's finally realised.
You're standing in moonlight,
But you're black on the inside,
Who do you think you are to cry?
This is goodbye.

This is goodbye.

McFly

domingo, 12 de diciembre de 2010

ROSAS NEGRAS


Me miro al espejo y ya nadie me devuelve la mirada al otro lado. A mí alrededor todo es silencio, una calma salpicada de tristeza. Yo sigo aquí, parado en el tiempo, a medio camino de ninguna parte. Sé que no hay marcha atrás, sé que me estás esperando, sé que no te puedo fallar pero aún así soy incapaz de avanzar; simplemente perdido en el límite del todo y la nada.   En mi mano un ramo de veinte hermosas rosas, negras como el azabache tus ojos. Veinte rosas negras por nuestro amor decadente, veinte rosas negras para tu corazón muerto. Cuando te sientas pequeña e insignificante en la inmensa oscuridad llegaré para poner una rosa negra entre tus mechones dorados y, aunque sea por sólo un instante, haré desaparecer la tristeza de tu mirada.